martes, 23 de septiembre de 2008

GAUCHOLANDIA

De Buenos Aires a San Antonio de Areco hay solo unos 120 Kms, pero un mundo de diferencia. El bus te deja en un bar de carretera a unas cinco cuadras de la plaza del pueblo. Estamos en la Pampa. Llanura hasta el confín del horizonte y un pueblo desierto de casas de una altura sacado del siglo pasado...

Mientras me encamino hacia la supuesta oficina de turismo, voy pensando en la hora a la que voy a coger el bus de regreso. La calle por la que voy se llama "Segundo Sombra", un personaje auténtico sacado de una de las más famosas Novelas Gauchescas, escrita por Ricardo Güiraldes.

En la Oficina de Turismo empieza a cambiar mi estado de ánimo. La acogida es excelente. Me dan todo tipo de información y una bicicleta gratuita para que me mueva a mi antojo. Entre la llanura y la bicicleta, por un momento tengo la sensación de estar en Holanda. Hay un excelente hostel recien inaugurado por una encantadora pareja de Buenos Aires que me invitan a compartir con ellos un mate, una verdadera ceremonia ritual y compleja que ya os detallaré más adelante.

Entre tanto, le voy tomando la medida al pueblo. Está lleno de rincones detenidos en el tiempo, como el Almacén Los Principios, una especie de bar-tienda de 1922 regentado por un nieto de españoles; sus innumerables tiendas de artesanía y platería; y por supuesto sus boliches, bares donde frente a una Guilmes se ve la vida pasar mientras los gauchos discuten sobre la sequía y las reses. Siguen vistiendo sus bombachas, sombrero, botas, faja y resto de indumentaria, aunque llegan en modernos Pick-up en lugar de a caballo.

El Museo del Gaucho está en una Estancia (rancho) al lado de la Pulpería la Blanqueada, que no es un restaurante donde se come pulpo, sino que deriva de PULQUERÍA, lugar donde se bebía pulque y se reunían los gauchos para todo tipo de transacciones y distracciones. Mi estancia en San Antonio termina con una cabalgata mañanera por la Pampa a lomos de "Indio" y en compañía de un moderno gaucho de la Estancia La Cina Cina (una especie de Falcon Crest). Me gustaría añadir fotos para daros envidia, pero mis medios cibernéticos son limitados.



Este es el Boliche BESSONART, un templo gaucho. Me encanta. Tengo más fotos pero subirlas aquí se me hace eterno. En otra ocasión...


Esta es Ignatia con "Indio" frente al Puente Viejo de Areco.

Y este es un típico gaucho vestido de domingo.

Os dejo, que me voy a Iguazú...

2 comentarios:

ale dijo...

A las cataratas, qué envidia! Cómprate unas bombachas, están de última moda. Disfruta!

Un beso.

kiko dijo...

mmm y q carne eh???